Con rotaciones en clubes y centros de medicina deportiva, la nueva especialidad formará, desde la práctica, nutricionistas capaces de aplicar la mejor evidencia en terreno para mejorar el rendimiento de deportistas profesionales, amateur y personas físicamente activas.
Fecha: 28 de octubre 2026
Los calendarios deportivos de Chile están cada vez más llenos. La Maratón de Santiago, el Ironman de Pucón, el Chile Open y la Patagonian International Marathon reúnen a deportistas competitivos y recreativos en una misma línea de partida, mientras el fútbol, masculino y femenino, consolida torneos, academias y escuelas formativas.
El rendimiento de cada deportista no solo se define en el entrenamiento, sino también en cómo se alimenta para cada competencia. La evidencia científica, respaldada por instituciones como la Sociedad Internacional de Nutrición Deportiva (ISSN) y el Instituto Australiano del Deporte (AIS), reconoce la nutrición como un factor ergogénico de primer orden (capaz de mejorar el rendimiento), comparable al propio entrenamiento. En cifras, una adecuada nutrición puede aumentar la tolerancia al ejercicio, con mejoras que llegan a superar el 20% en pruebas de resistencia.
Para responder a esa demanda nace la nueva Especialidad en Nutrición Deportiva de la Escuela de Ciencias de la Salud UC, la primera de su tipo en Chile. Su objetivo es formar nutricionistas que puedan guiar a deportistas de todo el espectro, desde amateur hasta competitivos, para alcanzar nuevas cotas de rendimiento.
“Ante las nuevas demandas del deporte, tanto deportistas profesionales como amateur necesitan nutricionistas que puedan aplicar la evidencia en terreno para mejorar su rendimiento, acelerar la recuperación y trabajar la composición corporal. Esa es la base de esta especialidad”, explica Mauricio Ríos, Jefe del programa.

Formación en terreno
La especialidad está pensada para aprender desde la práctica: más del 80% del programa se desarrolla en centros deportivos. El alumno realizará cuatro rotaciones de dos meses cada una: una en deportes colectivos, otra en deportes individuales, una tercera en ejercicio y alimentación como estilo de vida, y una cuarta electiva, en la que profundiza en una de esas líneas.
Los campos clínicos incluyen la Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP), el Club Universidad Católica, Cobresal y Audax Italiano, así como centros con los que la Escuela ya mantiene convenios. Cabe señalar que no todo es fútbol: el estudiante de la especialidad también trabajará con diversas disciplinas deportivas, como vóleibol, básquetbol, hockey sobre césped, natación y atletismo.
A la práctica se suman cursos teóricos que profundizan en las bases fisiológicas y bioquímicas del ejercicio y en la selección de la mejor evidencia en salud. “No se trata de investigar, sino de que el alumno pueda identificar si una metodología es adecuada y si las conclusiones de un estudio se pueden traspasar realmente a una indicación práctica con el deportista o el paciente”, señala Ríos.
Más allá de las canchas
La especialidad también mira más allá del deporte de competencia. Según Ríos, si bien el número de atletas de alto rendimiento en Chile es bajo, el programa apunta también al deportista amateur, a quienes buscan un estilo de vida activo y a quienes llegan a la consulta por un factor de riesgo y necesitan cambiar su alimentación y su actividad física.
“La alimentación y la actividad física son estrategias preventivas para el desarrollo de las enfermedades crónicas no transmisibles en nuestra población”, afirma el académico.

En esta línea, Javiera Fuentes, Directora de la Escuela de Ciencias de la Salud UC, plantea que “Chile necesita profesionales capaces de comprender que la alimentación y la actividad física son dimensiones fundamentales de la salud y que promover hábitos saludables requiere considerar la realidad, las necesidades y las posibilidades de cada persona. Para responder a estos desafíos, es clave contar con profesionales con una sólida formación científica, criterio clínico y capacidad para trabajar en equipos interdisciplinarios”.
“Desde la Escuela, entendemos la Especialidad en Nutrición Deportiva como una oportunidad para contribuir a esa formación, profundizando las competencias para acompañar a personas físicamente activas y deportistas en distintas etapas de la vida”, añade.
Este enfoque se alinea con la Política Nacional de Actividad Física y Deporte 2026-2037, que, entre sus lineamientos, busca capacitar a los profesionales de las ciencias del deporte y la salud.
Al respecto, Carolina Fredes, Subdirectora de Postgrado de la Escuela de Ciencias de la Salud UC, comenta que “esta política pública busca aumentar las capacidades técnicas y de gestión de quienes participan en el ecosistema deportivo. Esto requiere de nutricionistas especialistas para la generación y aplicación de evidencia científica para apoyar la toma de decisiones, el diseño de programas y la mejora del rendimiento deportivo”.

“La Especialidad en Nutrición Deportiva es una gran oportunidad de contribuir a la formación de capital humano avanzado que responda a las exigencias del ecosistema del deporte actual y a la promoción de la actividad física”, señala.
“Esta especialidad nace de una necesidad del Departamento de Nutrición y Dietética UC de estar a la vanguardia y de fortalecer, en nuestra propia comunidad, la especialización en temas atingentes a las necesidades del país”, concluye Ríos.