Conocida por sus cercanos como “Lupe”, la ingeniera asumió su nuevo cargo en la Facultad de Medicina UC el pasado 1 de diciembre, sin embargo lleva varios años siendo parte de la Facultad y otros más en la Universidad. Aquí les contamos más sobre ella, su familia, sus hobbies y su paso por la UC hasta esta nueva responsabilidad.
Cuéntanos un poco más sobre ti, ¿quiénes componen tu familia?
Mi familia está compuesta por mi marido, José Eugenio Moreno, y mis tres hijos hombres: Francisco (15 años), Diego (13 años) y Raimundo (10 años). Además, está mi familia ampliada compuesta por mis papás, suegros, cuatro hermanos y tres cuñados más parejas y 19 sobrinos, con los que nos encanta reunirnos en las vacaciones y en paseos.
En esta misma línea, ¿tienes algún hobby o te gusta algún deporte?, ¿qué es lo que te gusta hacer en tu tiempo libre?
En mi tiempo libre me encanta leer, los juegos de mesa o jugar cartas con mis niños, también me gusta hacer puzzles. Como familia nos gusta mucho hacer paseos al aire libre, salir a caminar o subir algún cerro, y también arrancarnos fuera de Santiago a la playa o al sur. En relación al deporte, cuando puedo me gusta jugar tenis o pádel y salir en bicicleta.
En relación a tu paso por la Universidad, ¿cuáles han sido tus cargos y en qué áreas, escuelas o facultades?
Luego de estudiar Ingeniería Civil Industrial y hacer un Magíster en Ciencias de la Ingeniería en la UC, trabajé un año en un proyecto en una empresa fuera de la Universidad.
En el año 2004 llegué a la Facultad de Ciencias Biológicas a trabajar con el Dr. Federico Leighton, para apoyar en la postulación y gestión de proyectos siempre asociados a nutrición, usando la dieta Mediterránea como modelo de alimentación saludable, estilos de vida saludable y prevención de enfermedades crónicas.
En el año 2007, junto con el Dr. Federico Leighton y su equipo de investigadores, creamos el Centro de Nutrición Molecular y Enfermedades Crónicas para fortalecer la línea de trabajo que veníamos desarrollando en relación a investigación, promoción y difusión de la dieta mediterránea y los alimentos que la componen, y su relación con prevención de enfermedades crónicas y salud.
En 2012, luego del repentino fallecimiento del Dr. Leighton, el centro pasó a ser administrado por la Facultad de Medicina bajo la dirección del Dr. Attilio Rigotti. A partir de esta fecha, debido al interés personal del Dr. Rigotti que ya venía investigando sobre el bienestar y su relación con la salud, también se incorporó este tema como una línea de investigación y desarrollo importante del centro.
¿De qué manera te fuiste acercando al área económica y de gestión?
Durante estos últimos 2 años he participado en la gestión administrativa y presupuestaria de los proyectos Esperanza y Esperanza 2 – Volvamos Juntos, ambos desarrollados a partir de una donación de BHP y liderados por la Dra. Blanca Peñaloza. El proyecto Esperanza nació con el objetivo de desarrollar una estrategia para mejorar la respuesta nacional y local frente a la pandemia por el virus de COVID-19 en la población vulnerable de las regiones Metropolitana, de Antofagasta y de Tarapacá. Luego, continuó el proyecto Esperanza 2 – Volvamos Juntos, con el objetivo de ayudar en la reactivación económica de la ciudad de Antofagasta mediante el desarrollo de un modelo seguro de reapertura de pequeñas y micro empresas y de jardines infantiles. También estuve y sigo participando en la gestión presupuestaria de los estudios clínicos Coronavac en adultos y niños en colaboración con la Facultad de Ciencias Biológicas.
¿Cuáles han sido los principales desafíos que te han tocado en la UC?
El principal desafío que me ha tocado en la UC fue el cambio de nuestro centro de investigación (Centro de Nutrición Molecular y Enfermedades Crónicas) desde la Facultad de Ciencias Biológicas a la de Medicina en el año 2012. En ese tiempo debía encontrar un académico en la Facultad de Medicina que estuviese dispuesto a asumir la dirección de este centro y negociar con las autoridades el traspaso del centro de una Facultad a la otra.
Desde entonces el Dr. Attilio Rigotti ha sido el director del centro y un gran mentor para mí en el desarrollo de la investigación sobre nutrición, dieta mediterránea y estilos de vida saludable y su relación con el bienestar psicológico y la salud.
¿Cómo te tomas este nuevo cargo en la Facultad de Medicina?
Me tomo este nuevo cargo en la Facultad como un gran desafío profesional donde espero dar lo mejor de mí con energía y entusiasmo, y con el apoyo de todas las personas que conforman esta comunidad. Uno de mis talentos es poder escuchar y entender el fondo de las posturas para que las personas puedan ceder en aspectos menos relevantes en beneficio del objetivo final, manteniendo las buenas relaciones, el diálogo y la aceptación de las diferencias. Así, espero propiciar la integración entre las distintas escuelas y unidades de la Facultad.
¿Qué es lo que más te motiva de este nuevo cargo?
Uno de los aspectos que más me motiva de este cargo es trabajar para poner mis conocimientos y talentos al servicio de la Facultad de Medicina para lograr que la estructura administrativa apoye y facilite su misión que es la formación de profesionales de la salud de excelencia, el desarrollo de conocimiento e investigación para promover la salud y calidad de vida de las personas, y la transferencia de estos conocimientos a la sociedad.
Para finalizar, ¿hay algún mensaje que quisieras entregarle a la comunidad de la Facultad de Medicina?
Me gustaría que cada uno de los que formamos la Facultad trabajemos juntos para promover el bienestar y el liderazgo positivo permitiendo constituir una comunidad de confianza, respeto y excelencia dentro de nuestra Universidad y del contexto nacional.